Para empezar, diremos que lo público es malo y vamos a
contar la siguiente experiencia:
- “A mi novio (de 25 años de edad) se le inflamo todo el
cuello y empezó a levantar mucha fiebre. Como no tenía obra social, fuimos a
los hospitales de la zona para que lo atendieran a las 3 am porque ya no aguantaba
más del dolor. Fuimos al hospital Oñativia y en la guardia no nos atendió nadie
ni siquiera para preguntarle que le pasaba. Luego (como teníamos vehículo)
fuimos al hospital lucio Meléndez. Ahí, entramos a un pasillo lleno de gente.
Vimos una tabla que dividía el pasillo y se escuchaba del otro lado a pacientes
gritando de dolor y a los médicos que atendían. Al rato, salió una mujer y empezó
a los gritos a preguntarnos uno por uno que nos pasaba. Finalmente nos
despacharon y dijeron que teníamos que venir mañana sin ninguna justificación,
faltaba que dijera “si no te estas muriendo ahora veni mañana”, despacharon a
una mujer que había tenido un ataque de asma hacia 15 minutos y no la quisieron
atender porque (y esto si salió de la mujer) “es que para que te atendamos
tenes que tener el ataque acá”. ¿Que hicimos? fuimos a la clínica espora, pagamos la
consulta y nos dijeron que mi novio tenía paperas y le inyectaron ya que estaba
volando de fiebre.-
Después de escuchar
esto, podríamos decir, “la realidad es que hoy en día lo público es malo” pero
lo que deberíamos decir es ¿porque en un hospital no tienen médicos para
atender? ¿porque están atendiendo hacinados en el medio de un pasillo? ¿porque
no tienen elementos para trabajar? si empezamos a pensar en todo eso, entenderíamos
que sí, muchos hospitales públicos no te atienden como deberían, pero no porque
lo público sea malo sino porque el estado saca fondos de los establecimientos públicos
ya que son un gasto.
“Lo público es malo”
es un mito que tiene una intensión muy específica, “si los hospitales públicos
atienden mal, ¿para que los tenemos? Si vamos a una clínica y nos atienden como
corresponde, ¿porque no pagamos una obra social y listo?” pero acá, empieza el
dilema, ¿todos pueden pagar una obra social? ¿y si no tienes trabajo o te pagan
en negro? ¿porque los establecimientos públicos son malos? Cuando pensamos en
una frase como esta, que es algo que escuchamos muchos y creemos, tenemos que
pensar a quien le conviene que pensemos así, para que y por qué.
Los mitos, son una modificación de una palabra-objeto a la
cual se le saca casi todo si significado real y se lo “llena” de otro
significado. Cuando pensamos en “Hospitales Públicos” lo primero que se nos
viene a la cabeza es mala atención, pobreza, muerte, desamparo, etc.
El mito priva totalmente de historia al objeto del que
habla. Nosotros somos consumidores del mito, recibimos al significante como un
todo inseparable de sentido y forma.
Batres dice que los mitos alcanzan públicos particulares o
en otro caso pueden alcanzar a la mayoría de la nación. Por ende, puede
desarrollarse en un ámbito social y no en otro y además su grado de eficacia
puede ser distinto en cada grupo social. De este modo, si pensamos que un mito
es poco creíble, es porque no fue hecho para nosotros.
Si bien todo puede ser un mito, la forma en que se lo
prefiere, depende de la palabra del mismo. De esta manera, podemos decir que
hay mitos fuertes (los que son más difícil de naturalizar) y mitos débiles (más
fáciles de naturalizar).
Todo sujeto es consumidor de mitos, pero, en la medida que
los sujetos maduren para tal o cual mito, se irán convirtiendo en consumidores
efectivos. Las clases intermedias son
vulnerables al mito burgués porque su sentido común esta cargado de hegemonía y
su visión del pasado, presente y futuro coincide con la de los sectores
dominantes.
Aclaración: La experiencia es un hecho verídico de macarena.
A continuación les dejamos algunas imágenes de hospitales públicos y privados de la provincia de buenos aires. Algunas pertenecen a el Hospital Oñativia y otras al alemán. ¿Te darás cuenta cual es cual?
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